✨ El árbol de los problemas (técnica para aprender a liberar preocupaciones )

¿ Qué haces tú con los problemas del día? ¿Con esas emociones pesadas acumuladas, después del día? ¿Conoces la técnica del árbol de los problemas? Pues hoy te cuento sobre ella!!

Para nosotr@s l@s adult@s, cargar con una “mochila” de preocupaciones genera estrés, angustia, ansiedad y gran malestar, creándose una bola cada vez más grande que fomenta la irritabilidad y la negatividad, verdad?. Pero l@s niñ@s, a su medida, también tienen sus problemas y preocupaciones. Así que hoy aprenderemos esta valiosa enseñanza, para que nuestr@s hij@s y/o alumn@s tengan también herramientas ahora y en un futuro.

El árbol de los problemas es un ritual que puede ser practicado a modo de meditación, tanto niños como adultos (como siempre adaptando los tiempos). El árbol de los problemas nos enseña a parar, respirar, y soltar tensiones, encontrando esa relajación que permita que las emociones que nos hagan sentir mal, se liberen. Y empezamos el aprendizaje contando esta bonita historia…

 

EL ÁRBOL DE LOS PROBLEMAS

(también titulado “El árbol de las preocupaciones “ de autor desconocido)

 

Había una vez un rico comerciante que compró una enorme casa en el campo. Este viejo caserío era una construcción tan bonita como vieja. Necesitaba un montón de reparaciones antes de poder vivir en ella. De modo que el acaudalado señor, se puso a buscar un carpintero que pudiera cumplir con el trabajo necesario.

—Si quiere que esa casa luzca como se merece, vaya y consiga al mejor carpintero del pueblo —le aconsejó un buen amigo—, de ese artesano no tendrá ninguna queja alguna. Y además, le cobrará lo justo. Lo encontrarás en su taller, en la plaza del pueblo.

El buen hombre se fue a buscar a dicho carpintero y cuando vio los objetos de madera que estaba tallando, los encontró tan bonitos y bien hechos, que de inmediato se convenció de que era el hombre ideal para arreglar su casa. Acordaron que al día siguiente comenzaría con las reparaciones y los dos se quedaron tan contentos.

A la mañana siguiente, el carpintero se levantó muy temprano y se dispuso a empezar con el trabajo acordado. Pero antes de llegar al viejo caserío, ya había tenido varios altercados en su taller. Mientras trabajaba se lastimó la mano con su martillo, luego al serruchar se le metió una astilla en un dedo. Además, cuando llegó a la casa se dio cuenta de que se le había olvidado coger su almuerzo. Y para terminar de empeorar el día, justo cuando volvía a su casa su coche no arrancaba.

El comerciante, que había pasado para ver cómo iba el trabajo, se ofreció para llevarlo él mismo. Pero antes invitó al malhumorado carpintero a cenar a su casa. Al llegar a la casa del comerciante, bajaron del coche y antes de entrar,  el comerciante se fijó en cómo  el carpintero se detuvo junto a un árbol y lo abrazó por unos minutos.

Los dos, ya dentro de la casa se sentaron para cenar junto con el resto de la familia, pero aquí un cambio inesperado parecía haber surtido efecto en el carpintero. Ahora, él se veía muy feliz y de buen humor. Bromeó con todo el mundo y alabó la rica y abundante comida. Al terminar la cena, el comerciante le preguntó que le había ocurrido y por qué había abrazado aquel árbol antes de entrar en la casa.

—Pues verás—dijo el carpintero— lo que hice fue abrazar al “árbol de las problemas”. Yo sé muy bien que no puedo evitar tener problemas, o que las cosas no me salgan como yo quiero. Pero siempre procuro no llevarlos conmigo a casa. Cada vez que abrazo un árbol, lo malo se queda con él y yo me voy ligero de problemas y preocupaciones.  

FIN

 

Aprender a soltar los problemas y las preocupaciones diarias, puede parecer una habilidad difícil, pero con práctica puede conseguirse y convertirse en un hábito que nos permitirá disfrutar mejor de nuestra vida, y nuestr@ amig@s y familiares nos lo agradecerán también.  

¡Así que, busca o crea ese árbol de los problemas y no olvidéis abrazarlo todos los días. Allí podréis dejar colgado todo ese peso inútil. Recuerda que no tiene porque ser un árbol físico, el “árbol de los problemas“ es una metáfora para parar, respirar y soltar. Podemos buscar otro simbolismo que vaya más acorde con nuestra rutina diaria.

 

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Gracias por acompañarme una vez más, ¡Namasté!

 

Miriam Alcántara, profesora y formadora de Yoga Kids & Family

Yoga, educación infantil y crianza con apego.

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